LOS LÁCTEOS
La leche tiene vitaminas, minerales, proteínas, grasas, carbohidratos etc., es un alimento completo y de ahí que se recomiende su consumo. Pero la leche es para los lactantes, como en la propia naturaleza se observa, y para nada es aconsejable alimentarse de la leche de un mamífero de otra especie.
La leche humana materna es fácil de digerir pues en grasa y poder nutritivo es muy asimilable. No sucede lo mismo con la leche de vaca, que para nuestro organismo es una sustancia muy concentrada, difícil de digerir y asimilar.
Son muchos los problemas relacionados con los lácteos, afectan principalmente al aparato respiratorio y las mucosas, provocan alergias, intolerancias digestivas, tienen un alto contenido en grasas, y si además esos lácteos no proceden de agricultura ecológica, estamos ingiriendo dosis de antibióticos, pues estos animales son tratados con ellos muy a menudo para tratar distintas enfermedades, entre ellas la mastitis, ocasionada por la producción excesiva de leche, u otras enfermedades que a menudo sufren estos animales como la leucemia o la tuberculosis.
Las vacas, como todos los mamíferos, eliminan toxinas a través de la leche y éstas incluyen productos químicos y antibióticos.
¿Por qué resulta extraño para algunos médicos que algunas personas se sensibilicen a determinados antibióticos?
El yogurt no tiene estos inconvenientes, pues en el proceso de fermentación de la leche se reducen las grasas, se incrementan las proteínas y la lactosa es transformada en ácido láctico, esto hace que sea fácil de digerir y además favorece la flora intestinal. Aunque mejor aún es el kefir, un hongo que proviene del Cáucaso, un probiótico que se utiliza para fermentar la leche. Su microflora es más compleja que la del yogur. El kefir regenera la flora intestinal. Lo hay de leche y de agua y aunque venden la leche ya fermentada con él, también se puede encontrar el hongo para hacerlo uno mismo. Preguntar en herbolarios.
Debemos tener en cuenta que esta leche sea ecológica, ya que a estos animales no se les fuerza a una producción masiva de leche y por lo tanto, no se utilizan antibióticos ni hormonas, y cuando enferman, son tratados (como mencionamos anteriormente) con tratamientos naturales como la homeopatía, de esta forma, evitamos la toma de antibióticos y otras sustancias químicas.
En gran parte de la producción de leche de Estados Unidos y México, ( en España no sabemos) se utiliza una hormona transgenica de crecimiento bovino llamada rBGH, propiedad de la empresa Monsanto, que la denomina Somatotropina Bovina o BST. Ésta, se utiliza con el propósito de que las vacas puedan producir el doble de leche. Esta hormona transgénica provoca que aumente en la leche el nivel de otra hormona, la IGF-1.
Estudios recientes muestran que los niveles altos de esta segunda hormona se asocian con el cáncer de seno, próstata y colon.
Las vacas que reciben esta hormona, además del sufrimiento provocado por la mastitis y problemas de gestación que esto les ocasiona, tienen un aumento de enfermedades muy considerable, por lo cual tienen que ser medicadas. La leche comercializada contiene restos de medicamentos, antibióticos, pus y sangre.
De mi libro: también hay otras medicinas.
Para más información:
La guía roja y verde de alimentos transgénicos de Greenpeace.
La guerra de los alimentos transgénicos. Autor.Bill Lambrecht.

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